Convergencia y reconstrucción de las izquierdas del siglo XXI

Convergencia y reconstrucción de las izquierdas del siglo XXI
Ines Sabanes

La indignación, el profundo malestar, las reivindicaciones en la calle y la reacción ciudadana, ha desencadenado, sobre todo después de las elecciones municipales y autonómicas, reflexiones y propuestas varias en el ámbito de las izquierdas alternativas y desde la sociedad civil. Coinciden en la idea de reaccionar para romper la resignación frente a las claudicaciones de gobierno socialista que han permitido la hegemonía de políticas profundamente regresivas en lo social, laboral, en lo ambiental, en los derechos consolidados o en la convivencia. Coinciden en la necesidad de luchar contra las políticas neoliberales, contra el desmantelamiento del estado de bienestar, contra las presiones de los grupos de poder y el sector financiero -causantes de la crisis- y responsables de alentar la economía especulativa con graves consecuencias para la ciudadanía.

Pero día a día en nuestro país , las reivindicaciones en la calle, nos señalan -también claramente- las responsabilidades de una “democracia secuestrada “ incapaz de garantizar los intereses colectivos frente a los chantajes de los mercados y que señalan con sus críticas el funcionamiento de las Instituciones, los partidos, el sistema electoral o el escandaloso déficit de control y participación ciudadana.

Ante el clamor de las reivindicaciones no valen evasivas , las distintas fuerzas políticas, que se reclaman transformadoras y alternativas deben entender la urgencia otra cultura política, nada puede ya ser igual desde la profunda impugnación ciudadana que denuncia los efectos demoledores del capitalismo neoliberal pero también las causas y entre ellas “ la Política y los políticos “.

Ante esta situación , reiterar la misma dialéctica , con los mismos esquemas y motivados por el interés electoral van en dirección contraria a los movimientos de cambio , de transparencia y participación que se exige a la política y que nos exige la sociedad civil.

Para apelar a la convergencia, unidad o frentes , hay que afrontar de forma decidida un nuevo proceso de colaboración política tejiendo redes entre las diferentes voces y expresiones de las izquierdas o los movimientos y con los ciudadanos en el centro a través de procesos democráticos y de participación.
Si el 15M nos ha señalado algo, es el rechazo a unas formas “burocráticas”, opacas y endogámicas de la política institucionalizada y también en el mismo sentido de los partidos como integrantes de este sistema de representación.”No nos representan “, es la última expresión de un malestar evidente. Está claro que ni en las propuestas ni en las formas, son iguales todos los partidos y, ni mucho menos, tienen la misma responsabilidad. Pero las críticas, apelan a una serie de factores que -aún existiendo diferencias entre las distintas fuerzas políticas-han generado profundas distancias entre el Sistema Institucional y de partidos y la ciudadanía.

Conscientes de esta deriva y de repeticiones de esquemas fracasados mil veces, desde un movimiento en construcción , como eQuo , queremos comprometer con total transparencia la regeneración democrática, la lucha contra la corrupción y por tanto responder a las exigencias de la sociedad civil con “hechos “y compromisos.

En todo caso, hablar hoy de convergencia, es hablar de “cooperación política”, horizontal y superadora de las formas convencionales de alianzas de foto fija. En momentos de profunda crítica al sistema de la democracia representativa y a sus limitaciones en participación y control ciudadano, cualquier proceso debe plantearse superando el actual modelo clásico de partidos y comprometer un giro radical en esta dirección.

Nada cupular, por arriba ,de reparto o de mero acuerdo entre siglas, convencerá a unas bases sociales que quieren actuar, intervenir y formar parte de la construcción de las alternativas y de las decisiones de quienes aspiran a representarles.

En definitiva la convergencia de las izquierdas para el siglo XXI debe ser entendida como un proceso, más que como propuesta coyuntural y táctica. Debería desarrollarse sobre nuevas bases de cooperación , de participación, limpieza, transparencia en el marco de las propuestas claras y compartidas para el cambio de modelo económico y de desarrollo y las alternativas capaces de impugnar la deriva neoliberal y las políticas que las sustentan.

Para este proceso sobran viejas dinámicas de tutelaje y pretensiones hegemónicas, con estructuras orgánicas internas inamovibles e impermeables a votantes, simpatizantes y a la sociedad. Tienen que dejar paso a la relación de las izquierdas con los movimientos del siglo XXI, capaz de trabajar en red, con colaboración política y en mestizaje con ciudadanía, colectivos u organizaciones sociales. Somos muchos lo que tenemos la voluntad de trabajar en esta dirección y de hecho en eQuo ya lo estamos haciendo.

Queremos un nuevo contrato de compromiso con la sociedad que vincule los movimientos políticos , con electores , simpatizantes, ciudadanos o colectivos , a través de Foros permanentes para hacer seguimiento de la actividad política y los debates , Audiencias ciudadanas antes, durante y después de elecciones para dar cuenta de la acción política de representantes en las instituciones pero también de los que ostentan representaciones en empresas públicas o consejos varios.

Pretendemos la Participación de las redes de simpatizantes, votantes , colectivos tanto para las propuestas , en modelos abiertos para designación candidat@s o para los acuerdos sobre posibles alianzas postelectorales .

Defendemos la transparencia para hacer públicas cuentas, deudas , gastos antes de las elecciones , durante la campaña y con periodicidad anual . Y defendemos las Declaraciones patrimoniales y de rentas de cargos orgánicos o de representación. ( antes de la elección de candidatos y después anualmente )

Reconstruir políticas de izquierdas y de progreso, es aprender a entender la diversidad y las múltiples causas capaces de cooperar , aunque no necesariamente bajo las mismas siglas ni con las formulaciones de siempre que a la larga acaban por hegemonizar los ritmos y las condiciones de los procesos .