BARCELONA (V)

BARCELONA (V)
Juan Camilo Ramos

Ayer un amigo me llamó para explicarme que había leído lo publicado de este diario, y expresar su desconocimiento de algunos términos ¿qué es el plan estratégico de Barcelona, o de cualquier ciudad?.

La mayoría de grandes ciudades intentan orientar su futuro a medio y largo plazo, ver los puntos fuertes y débiles y plantear actuaciones que encaminen a corregir los últimos, y hacer que la ciudad en concreto de que se trate, pueda estar en condiciones de ofrecer bienestar a sus ciudadanos a medio y largo plazo.

Esta podría ser una lectura, la lectura complementaria, dice, que para ello, deberá competir por un espacio dentro de la economía global, con otras ciudades que aspiran al mismo posicionamiento, a formar parte de las ciudades destacadas en el ranking de ciudades.

El plan estratégico para conseguir sus fines se marca objetivos, que luego son complementados en actuaciones específicas. Si el problema fundamental es el paro, un objetivo podría ser la atracción de inversiones que creen empleo en la ciudad, y las actuaciones pueden ser: desde ofrecer suelo público barato a las nuevas industrias, promocionar la

formación profesional de ciertos sectores productivos ligados a la industria que amenice, etc…

El plan estratégico define en mayor grado el modelo de ciudad que se está haciendo y se complementará a lo largo de los tiempos, que cualquier otra cosa…

¿Cuáles son los problemas que pueden surgir en su desarrollo, el de la ciudad de Barcelona, ahora Plan Estratégico de la Región Metropolitana?

a) Se basan en análisis a medio y largo plazo en un mundo donde la velocidad, y por ende, los cambios, ya no se producen de forma constante, sino con dígitos exponenciales.

b) Las ciencias sociales que analizan esos cambios no son exactas.

Un ejemplo de ello, es la transformación de barrios industriales de Barcelona de la Marina de la Zona Franca y Verneda-Estadella hacía barrios básicamente residenciales, bajo los supuestos del crecimiento de la población de principios de este siglo, extrapolados hacia el futuro. Es decir, vaticinando, un crecimiento de la población por medio de la inmigración que la crisis no sólo ha parado, sino que ha hecho retroceder.

c) Se sitúan en dinámicas de competencia entre ciudades, y tienen un fortísimo componente económico. Y por ello, el ciudadano en el territorio es un homo-economicus, en el imaginario del Plan.

d) Por último, la composición de los integrantes del Plan Estratégico definen las posibilidades del mismo. Cuando en Barcelona se dejan fuera los movimientos vecinales no es una casualidad, sin embargo, si están representados los sindicatos, porque aunque representen un sector de población que son vecinos, aquí se expresan en base a intereses económicos; dejando al margen el salario indirecto que representan las mejoras en servicios, equipamientos y urbanización de barrios.

Asi la composición del Plan Estratégico de la ciudad lo representa en Barcelona, sectores económicos, mundo académico,

administraciones y fuerzas políticas representadas en las mismas; sindicatos,… ¿Qué les une? Las ganas de mejorar la ciudad como fuente de oportunidades de beneficio…¿empleo?. La lectura socialdemócrata o liberal es la misma: el beneficio conlleva inversión y trabajo… cuando el ciclo reciente, lo que ha demostrado es que el beneficio y las plusvalías sobre la ciudad ha conllevado inversión especulativa, desempleo y acumulación de capital.

Pero más allá existen más similitudes.

* En general son proveedores de información privilegiada sobre la ciudad y las tendencias económicas que no piensan compartir.

* Pertenecen a sectores de rentas altas o muy altas, incluso los representantes de la administración en esos círculos son gente de salarios muy altos.

* Acaban compartiendo amistades en un círculo que se conforma como un entramado de poder y favores.

Así la gente normal y corriente no tiene nada que ver con las decisiones estratégicas para algo que es tan consustancial a su existencia : como el lugar en donde convive, las formas y las prioridades de su ciudad y de su barrio.

Para sustituir esto, el anterior gobierno y ahora este, plantean juegos de entretenimiento en torno a las inversiones en los barrios, que son decisiones sobre una parte muy pequeña de los gastos de un municipio; y que en general ninguna de esas decisiones tiene poder para cambiar los modelos, que es lo que se decide en el foro de los “entendidos”, en torno al plan estratégico y que los presupuestos municipales de cada año van afianzando. Los presupuestos participativos así entendidos son “divertimentos”, tengo que decir que este “divertimento” es el que se aplica también en Porto Alegre (para no seguir referenciándonos siempre a lo mismo). Porto Alegre también tiene su Plan Estratégico.

No está mal, que conste, que la gente pueda decidir sobre si prioriza pavimentar el Canal de la Mancha o el Mediterráneo; pero las cartas se juegan en otro lugar.

¿Es posible desarrollar un Plan Estratégico participativo, orientado a la mejora de las formas de vida, el bienestar, el ocío y la cultura de los ciudadanos? Sin duda, sí. Eso será lo que trataré otro día.